Andalucía

Historia de España

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La Dictadura franquista (1939-1975)

Creación del Estado franquista, autarquía y consolidación internacional (1939-1959); desarrollismo, oposición y crisis final del régimen (1959-1975). En la PAU cae como tema si eliges el itinerario A y como documento si eliges el B.

En el examen: Tema si eliges el itinerario A, documento si eliges el B.

Unidad 8. La creación del Estado franquista: bases ideológicas, autarquía y consolidación (1939-1959)

Contexto y localización

  • El 1 de abril de 1939 Franco firmó el último parte de guerra: la Guerra Civil terminaba con la victoria del bando sublevado. No llegó la reconciliación, sino una dictadura personal que duró hasta la muerte del dictador el 20 de noviembre de 1975.
  • España salía de la guerra destruida: cientos de miles de muertos, un exilio masivo (cerca de medio millón de personas cruzaron a Francia a comienzos de 1939, aunque muchas regresaron), infraestructuras arrasadas y una economía hundida.
  • El contexto internacional marcó la evolución del régimen: nació alineado con las potencias del Eje (Alemania e Italia), quedó aislado tras su derrota en 1945 y se salvó gracias a la Guerra Fría, que convirtió su anticomunismo en un valor para Estados Unidos.
  • Esta primera etapa suele dividirse en dos fases: 1939-1945 (fase fascista o «azul», durante la Segunda Guerra Mundial) y 1945-1959 (fase nacionalcatólica, aislamiento y reconocimiento internacional).

Las bases ideológicas del régimen

El franquismo no tuvo una ideología única y elaborada, sino una suma de principios compartidos por los grupos que habían apoyado la sublevación:

  • Caudillismo: todo el poder se concentraba en Francisco Franco, «Caudillo de España por la gracia de Dios», Jefe del Estado, del Gobierno, del Ejército y del partido único. Solo respondía «ante Dios y ante la Historia».
  • Anticomunismo, antiliberalismo y antiparlamentarismo: se rechazaban los partidos, las elecciones libres y la democracia liberal, identificados con la «anti-España».
  • Nacionalcatolicismo: identificación entre la nación española y el catolicismo. La Iglesia legitimó la guerra como «Cruzada» y recibió a cambio el control de la educación y la moral pública.
  • Nacionalismo españolista y centralismo: unidad de la patria, supresión de los estatutos de autonomía y persecución del uso público del catalán, el vasco y el gallego.
  • Tradicionalismo y militarismo: exaltación del pasado imperial (los Reyes Católicos, el siglo XVI) y protagonismo del Ejército como garante del orden.
  • Nacionalsindicalismo: inspirado en el fascismo de Falange, defendía un Estado que encuadrara a trabajadores y empresarios en sindicatos únicos, sin lucha de clases.

Los apoyos sociales y las «familias» del régimen

Franco mantuvo el poder arbitrando entre las llamadas familias del régimen, a las que daba más o menos peso según la coyuntura:

FamiliaPapel
EjércitoPilar fundamental; muchos ministros y gobernadores eran militares
Iglesia católicaLegitimación moral; control de la enseñanza; protagonismo de la ACNP (Asociación Católica Nacional de Propagandistas) tras 1945
Falange (FET y de las JONS)Partido único creado por el Decreto de Unificación (1937); controlaba el sindicato, la prensa y las organizaciones juveniles y femeninas
MonárquicosCarlistas y alfonsinos, partidarios de restaurar la monarquía
TecnócratasVinculados al Opus Dei, ganan peso desde 1957

Socialmente, el régimen se apoyó en la oligarquía terrateniente y financiera, buena parte de las clases medias católicas y el campesinado propietario del norte y del centro. En Andalucía, la victoria franquista supuso la vuelta al orden de los grandes latifundistas y el fin de la reforma agraria republicana.

La institucionalización: las Leyes Fundamentales

El régimen nunca tuvo una constitución. Fue dotándose de Leyes Fundamentales que, en conjunto, hacían de constitución y se adaptaban a la situación internacional:

AñoLey FundamentalContenido
1938Fuero del TrabajoInspirado en la Carta del Lavoro italiana; Estado nacionalsindicalista, sindicatos verticales, prohibición de huelgas
1942Ley Constitutiva de las CortesCortes no elegidas por sufragio universal; procuradores designados o natos; sin poder legislativo real
1945Fuero de los EspañolesDeclaración de derechos y deberes, limitados por los «principios fundamentales del Estado»
1945Ley de Referéndum NacionalEl Jefe del Estado podía someter leyes a referéndum
1947Ley de Sucesión en la Jefatura del EstadoEspaña se define como Reino; Franco, jefe vitalicio, designaría a su sucesor a título de rey. Aprobada en referéndum (6 de julio de 1947)
1958Ley de Principios del Movimiento NacionalPrincipios «permanentes e inalterables»: unidad, catolicismo, democracia orgánica
1967Ley Orgánica del Estado(Ver unidad 9)

La llamada democracia orgánica sustituía el sufragio universal por la representación a través de la familia, el municipio y el sindicato.

La represión y el control social

La represión fue una política sistemática del régimen, no un simple efecto de la guerra:

  • Ley de Responsabilidades Políticas (febrero de 1939): castigaba con multas, confiscaciones o inhabilitaciones a quienes hubieran apoyado a la República, con efectos retroactivos desde 1934.
  • Ley de Represión de la Masonería y el Comunismo (1940) y, más tarde, la Ley de Seguridad del Estado (1941).
  • Consejos de guerra sumarísimos: la historiografía estima en torno a 50.000 ejecuciones en la posguerra. Al acabar 1939 había unos 270.000 presos en cárceles y campos de concentración. Los presos trabajaron en obras públicas mediante el sistema de redención de penas por el trabajo.
  • Depuración de funcionarios, especialmente maestros y profesores universitarios.
  • Exilio: políticos e intelectuales como Antonio Machado (muerto en Collioure en 1939) o los andaluces Juan Ramón Jiménez, Luis Cernuda y Rafael Alberti vivieron y crearon fuera de España. El Gobierno de la República en el exilio se mantuvo hasta 1977.
  • Censura de prensa, libros, cine y radio (Ley de Prensa de 1938), y adoctrinamiento a través del Frente de Juventudes, la Sección Femenina (que impuso un modelo de mujer subordinada al hogar) y la escuela.

La autarquía (1939-1959)

La autarquía fue una política económica de autosuficiencia: producir dentro todo lo necesario y reducir al mínimo las importaciones. Respondía a la ideología fascista y nacionalista del régimen y, después de 1945, también al aislamiento internacional.

  • Intervencionismo: el Estado fijaba precios y salarios, controlaba el comercio exterior y repartía materias primas mediante cupos.
  • Agricultura: el Servicio Nacional del Trigo compraba la cosecha a precios bajos, lo que desincentivó la producción. El Instituto Nacional de Colonización (1939) creó pueblos de colonización en zonas regables, muchos en Andalucía (vegas del Guadalquivir y del Genil), sin tocar la gran propiedad.
  • Industria: el Instituto Nacional de Industria (INI, 1941), dirigido por Juan Antonio Suanzes, creó empresas públicas en sectores básicos (ENSIDESA, ENDESA, SEAT…). Se nacionalizaron los ferrocarriles (RENFE, 1941) y la telefonía (Telefónica, 1945).
  • Consecuencias: escasez, racionamiento (las cartillas de racionamiento duraron hasta 1952), mercado negro o estraperlo, hambre (los «años del hambre» de la década de 1940), enfermedades y una producción que no recuperó los niveles anteriores a la guerra hasta comienzos de los años cincuenta. Muchos jornaleros andaluces emigraron a Cataluña y Madrid.

La política exterior: del Eje al reconocimiento

1. La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

  • España se declaró neutral (1939), pasó a la no beligerancia (junio de 1940) tras las victorias alemanas y volvió a la neutralidad (1943) cuando la guerra cambió de signo.
  • Entrevista de Hendaya con Hitler (23 de octubre de 1940): Franco pidió a cambio de entrar en la guerra territorios en el norte de África y ayuda económica que Alemania no concedió.
  • División Azul (1941): voluntarios españoles que lucharon con Alemania contra la URSS.
  • Ramón Serrano Suñer, cuñado de Franco y principal representante del sector falangista, fue ministro de Asuntos Exteriores hasta 1942.

2. El aislamiento (1945-1950)

  • Tras la derrota del Eje, la ONU excluyó a España y, en diciembre de 1946, recomendó la retirada de embajadores. España quedó fuera del Plan Marshall. Solo la Argentina de Perón ofreció ayuda económica.
  • El régimen respondió con un cambio de imagen: perdió peso la Falange y lo ganaron los católicos (Alberto Martín Artajo, ministro de Exteriores en 1945), se aprobaron el Fuero de los Españoles y la Ley de Sucesión, y se fomentó la propaganda de un supuesto «cerco» exterior.

3. La integración por la Guerra Fría (1950-1959)

  • En 1950 la ONU revocó la recomendación de 1946. España entró en la UNESCO (1952).
  • 1953: Concordato con la Santa Sede (confirmó la confesionalidad del Estado y los privilegios de la Iglesia) y Pactos de Madrid con Estados Unidos, que concedían bases militares a cambio de ayuda económica y militar. Dos de ellas estaban en Andalucía: Rota (Cádiz) y Morón (Sevilla).
  • 1955: ingreso en la ONU.
  • 1956: independencia de Marruecos; poco después, la guerra de Ifni (1957-1958).

La oposición en la posguerra

  • Guerrilla o maquis: guerrilleros en zonas montañosas (Asturias, León, Levante y Aragón, y también sierras andaluzas). La invasión del Valle de Arán (1944), organizada por el PCE, fracasó. A finales de los cuarenta el PCE abandonó la lucha armada.
  • Oposición monárquica: don Juan de Borbón, hijo de Alfonso XIII, pidió en el Manifiesto de Lausana (1945) la retirada de Franco. En 1948 ambos se entrevistaron y acordaron que el príncipe Juan Carlos se educara en España.
  • Primeras protestas internas: huelga de tranvías de Barcelona (1951), huelgas en el País Vasco y Navarra, y la crisis universitaria de 1956, que provocó la destitución del ministro de Educación Joaquín Ruiz-Giménez.

Hacia el cambio: la crisis de la autarquía (1951-1959)

  • Desde 1951 se suavizó el intervencionismo (fin del racionamiento en 1952) y la ayuda estadounidense permitió cierto crecimiento, pero con fuerte inflación y déficit exterior.
  • En 1957 Franco formó un nuevo Gobierno con tecnócratas del Opus Dei (Alberto Ullastres en Comercio, Mariano Navarro Rubio en Hacienda), apoyados por Luis Carrero Blanco. Al borde de la bancarrota, preparó la liberalización económica de 1959.

Causas y consecuencias

  • Causas de la forma que adoptó el régimen: la victoria militar total, la ideología de los vencedores, el modelo fascista europeo hasta 1945 y la necesidad de sobrevivir después.
  • Consecuencias: un Estado autoritario y centralista consolidado, una sociedad dividida entre vencedores y vencidos, un retraso económico de casi dos décadas y una Iglesia con gran poder social.

Claves para la España actual

  • Cambios: la Constitución de 1978 sustituyó las Leyes Fundamentales por un Estado social y democrático de derecho, con soberanía popular, separación de poderes, pluralismo político, aconfesionalidad y Estado de las autonomías, frente al centralismo y la confesionalidad franquistas.
  • Permanencias y memoria: el debate sobre las víctimas de la represión sigue vivo. La Ley de Memoria Histórica (2007) y la Ley de Memoria Democrática (2022) regulan la búsqueda de desaparecidos en fosas comunes, la anulación de condenas de los tribunales franquistas y la retirada de símbolos. En Andalucía se aprobó además una ley autonómica de memoria histórica y democrática (2017). Los restos de Franco fueron exhumados del Valle de los Caídos (hoy Valle de Cuelgamuros) en 2019.
  • Algunas estructuras económicas creadas entonces (empresas del INI, pueblos de colonización) y la presencia de bases estadounidenses en Rota y Morón llegan hasta hoy, aunque con un marco jurídico distinto.
  • La relación especial con Estados Unidos iniciada en 1953 y el tardío ingreso en organismos europeos explican en parte el interés de la España democrática por la integración en Europa.

Unidad 9. El Estado franquista: del desarrollismo a la crisis final (1959-1975)

Contexto y localización

  • Entre 1959 y 1975 España vivió la mayor transformación económica y social de su historia contemporánea: pasó de ser un país agrario a uno industrial y de servicios.
  • El régimen buscó una nueva legitimidad basada en la eficacia económica («legitimidad de ejercicio»), sin democratizarse: la modernización económica convivió con la falta de libertades políticas.
  • El crecimiento se apoyó en una coyuntura internacional muy favorable: la expansión de Europa occidental, el petróleo barato y el auge del turismo de masas.
  • Se distinguen dos fases: 1959-1969 (desarrollismo y apertura limitada) y 1969-1975 (crisis final del régimen, con el tardofranquismo).

El Plan de Estabilización (1959)

Aprobado en julio de 1959 por los ministros tecnócratas, con el apoyo del FMI, el Banco Mundial y la OECE (en los que España acababa de ingresar), supuso el fin de la autarquía:

  • Devaluación de la peseta (60 pesetas por dólar) para favorecer las exportaciones.
  • Control de la inflación: reducción del gasto público, subida de los tipos de interés y congelación salarial.
  • Liberalización del comercio exterior y apertura a la inversión extranjera.

A corto plazo provocó recesión, paro y caída de los salarios, que impulsaron la emigración. Desde 1961 la economía creció con fuerza.

Los Planes de Desarrollo

Inspirados en la planificación indicativa francesa y dirigidos por Laureano López Rodó, comisario del Plan:

  • I Plan (1964-1967), II Plan (1968-1971) y III Plan (1972-1975).
  • Crearon polos de desarrollo y de promoción industrial para atraer industria a zonas atrasadas mediante ventajas fiscales. En 1964 se establecieron, entre otros, los de Huelva (promoción) y Sevilla (desarrollo); después se añadieron otros como Córdoba y Granada.
  • Sus resultados fueron desiguales: la industria siguió concentrándose en Cataluña, el País Vasco y Madrid.

El desarrollismo: las bases del crecimiento

El crecimiento medio del PIB rondó el 7 % anual entre 1961 y 1973, una de las tasas más altas del mundo, lo que se llamó el «milagro económico español». Se apoyó en tres fuentes de divisas y en la mano de obra barata:

  1. Turismo: el número de visitantes extranjeros pasó de unos 6 millones en 1960 a más de 24 millones en 1970. Se desarrollaron la Costa del Sol (Torremolinos, Marbella, Fuengirola), la Costa Brava, Baleares y Canarias, con el impulso del ministro Manuel Fraga («Spain is different»).
  2. Remesas de los emigrantes: el dinero enviado por los españoles que trabajaban en Europa.
  3. Inversión extranjera: sobre todo de Estados Unidos, que se dirigió a la industria química, automovilística y eléctrica.

Sectores:

  • Industria: automóvil (SEAT 600), siderurgia, química, electrodomésticos y construcción.
  • Agricultura: el éxodo rural permitió la mecanización y acabó con la agricultura tradicional; la población activa agraria se redujo a la mitad.
  • Servicios: turismo, banca y comercio.

Desequilibrios: dependencia exterior (tecnología, petróleo), déficit comercial, desigualdades regionales, especulación urbanística, falta de una reforma fiscal y carencias en servicios públicos.

Los cambios sociales

  • Migraciones interiores: millones de personas abandonaron el campo hacia Madrid, Barcelona, el País Vasco y Valencia. Andalucía fue la principal región emisora: barrios enteros de Barcelona y Madrid se poblaron de andaluces.
  • Emigración exterior: más de un millón de españoles emigraron a Francia, Alemania (Federal), Suiza y Bélgica, muchos de ellos andaluces, gallegos y extremeños. El Instituto Español de Emigración (1956) gestionaba la emigración asistida.
  • Urbanización y crecimiento de los barrios obreros y del chabolismo en las periferias.
  • Aparición de una sociedad de consumo: televisión, frigorífico, automóvil (SEAT 600), vacaciones.
  • Aumento de las clases medias y de la escolarización; incorporación de la mujer al trabajo y a la universidad.
  • Cambio de mentalidad: el turismo, la emigración y los medios de comunicación difundieron valores europeos y una progresiva secularización.

La evolución política: apertura limitada (1959-1969)

El régimen intentó adaptarse sin renunciar a su naturaleza autoritaria. Los tecnócratas (López Rodó, Ullastres) y los «aperturistas» (Manuel Fraga) chocaron con los «inmovilistas» (el «búnker»).

  • Ley de Convenios Colectivos (1958): permitió negociar salarios en las empresas, lo que facilitó la infiltración de la oposición en el sindicato vertical.
  • Ley de Prensa e Imprenta (1966), de Fraga: suprimió la censura previa, aunque mantuvo sanciones y secuestros de publicaciones.
  • Ley Orgánica del Estado (1967), aprobada en referéndum el 14 de diciembre de 1966: separó la Jefatura del Estado y la Presidencia del Gobierno y creó el tercio familiar en las Cortes, elegido por los cabezas de familia y las mujeres casadas.
  • Ley de Libertad Religiosa (1967), adaptándose al Concilio Vaticano II.
  • 1969: Franco designó a Juan Carlos de Borbón sucesor «a título de rey» (22 de julio de 1969), saltándose a don Juan.
  • Ley General de Educación (1970), del ministro José Luis Villar Palasí: creó la EGB y el BUP.

La oposición al franquismo

  • Movimiento obrero: las huelgas de Asturias (1962) dieron impulso a Comisiones Obreras (CC. OO.), que actuaba dentro del sindicato vertical, ligadas al PCE. La huelga de la construcción de Granada (1970) terminó con tres obreros muertos por disparos de la policía. El Proceso 1001 (1973) juzgó a la dirección de CC. OO., con Marcelino Camacho.
  • Movimiento estudiantil: protestas universitarias continuas desde 1956; el Sindicato Español Universitario (SEU) desapareció en 1965.
  • Oposición política: en el IV Congreso del Movimiento Europeo de Múnich (1962), llamado por el régimen «contubernio de Múnich», se reunieron opositores del interior y del exilio. El PCE de Santiago Carrillo era la fuerza más organizada; el PSOE se renovó en el Congreso de Suresnes (1974), en el que Felipe González, sevillano, fue elegido secretario general.
  • Nacionalismos: ETA (fundada en 1959) inició los asesinatos en 1968. El Proceso de Burgos (1970) contra militantes de ETA provocó protestas internacionales. En Cataluña se formó la Asamblea de Cataluña (1971).
  • Iglesia: tras el Concilio Vaticano II (1962-1965), parte del clero se alejó del régimen. El cardenal Vicente Enrique y Tarancón impulsó la separación entre Iglesia y Estado. Los curas obreros y organizaciones como la HOAC y la JOC apoyaron reivindicaciones sociales.
  • Plataformas unitarias: la Junta Democrática (1974), impulsada por el PCE, y la Plataforma de Convergencia Democrática (1975), con el PSOE.

La crisis final del régimen (1969-1975)

  • Caso Matesa (1969): escándalo de créditos públicos que enfrentó a tecnócratas y falangistas; Franco formó un gobierno dominado por los tecnócratas.
  • Luis Carrero Blanco, presidente del Gobierno en junio de 1973, fue asesinado por ETA el 20 de diciembre de 1973.
  • Carlos Arias Navarro prometió una apertura en su discurso del 12 de febrero de 1974 («espíritu del 12 de febrero»), pero la limitó ante las presiones del búnker. El Estatuto de Asociaciones Políticas (diciembre de 1974) solo permitía asociaciones dentro del Movimiento.
  • La Revolución de los Claveles en Portugal (25 de abril de 1974) inquietó al régimen.
  • Crisis del petróleo (1973): inflación, paro y aumento de la conflictividad laboral.
  • Últimas ejecuciones (27 de septiembre de 1975): cinco militantes de ETA y del FRAP, pese a la protesta internacional.
  • Marcha Verde marroquí (noviembre de 1975) y Acuerdos de Madrid (14 de noviembre de 1975): España abandonó el Sáhara Occidental.
  • Franco murió el 20 de noviembre de 1975. El 22 de noviembre Juan Carlos I fue proclamado rey.

Causas y consecuencias

  • Causas del crecimiento: el Plan de Estabilización, la coyuntura europea, el turismo, las remesas y la inversión extranjera, y una mano de obra abundante y barata.
  • Causas de la crisis del régimen: la contradicción entre una sociedad modernizada y un sistema político anclado en 1939, el aumento de la oposición, la pérdida del apoyo de la Iglesia, la división interna entre aperturistas e inmovilistas, la crisis económica de 1973 y el aislamiento internacional final.
  • Consecuencias: el régimen no sobrevivió a Franco. Su sucesor, el rey Juan Carlos I, abrió con Adolfo Suárez la Transición a la democracia.

Claves para la España actual

  • Cambios: la sociedad urbana, de clases medias y de consumo, nacida en el desarrollismo, facilitó la Transición y la integración en la Comunidad Económica Europea (1986). La monarquía instaurada por Franco se convirtió, con la Constitución de 1978, en monarquía parlamentaria.
  • Permanencias: el modelo económico basado en el turismo y la construcción (con la Costa del Sol como ejemplo) sigue siendo central en España y en Andalucía; también algunos de sus problemas: urbanización intensiva del litoral, dependencia energética y desequilibrios regionales.
  • Andalucía: la emigración de los años sesenta despobló comarcas rurales y su recuerdo alimentó la reivindicación autonómica (manifestaciones del 4 de diciembre de 1977 y referéndum del 28 de febrero de 1980). El atraso industrial heredado sigue siendo un reto.
  • La Ley General de Educación (1970) dio origen a la generalización de la enseñanza básica, ampliada luego en democracia; los sindicatos actuales CC. OO. y UGT y muchos partidos proceden de la oposición antifranquista.
  • La transformación de emigrantes en un país de inmigración desde finales del siglo XX es uno de los grandes cambios respecto a aquella época.

Documentos probables (tipo PAU)

Ley de Principios del Movimiento Nacional (17 de mayo de 1958)

Texto jurídico-político de carácter oficial: una de las Leyes Fundamentales del franquismo, promulgada por Franco ante las Cortes. Su artículo 1 declara que estos principios son «por su propia naturaleza, permanentes e inalterables».

«I. España es una unidad de destino en lo universal. […] II. La Nación española considera como timbre de honor el acatamiento a la Ley de Dios, según la doctrina de la Santa Iglesia Católica, Apostólica y Romana, única verdadera y fe inseparable de la conciencia nacional, que inspirará su legislación. […] VII. […] Su forma política es, dentro de los principios inmutables del Movimiento Nacional […], la Monarquía tradicional, católica, social y representativa.»

a) Ideas principales: El texto recoge los principios ideológicos del régimen. El principio I define España con una fórmula de origen falangista (José Antonio Primo de Rivera): la nación como «unidad de destino en lo universal», es decir, un nacionalismo unitario por encima de individuos y regiones. El principio II proclama la confesionalidad católica del Estado: la doctrina de la Iglesia inspirará las leyes (nacionalcatolicismo). El principio VII define la forma de Estado como monarquía «tradicional, católica, social y representativa», subordinada a los principios del Movimiento y a la Ley de Sucesión. El carácter «inalterable» de estos principios impedía cualquier evolución democrática.

b) Contexto histórico e importancia: La ley se aprobó en 1958, cuando el régimen ya estaba integrado en el bloque occidental (Concordato y Pactos de Madrid de 1953, ingreso en la ONU en 1955) y Franco había formado en 1957 un Gobierno con tecnócratas del Opus Dei. Supuso la pérdida de peso de la Falange: los principios del Movimiento ya no eran los 26 puntos falangistas, sino una síntesis católica, tradicionalista y monárquica. Completaba la Ley de Sucesión (1947) y anunciaba la Ley Orgánica del Estado (1967). Todos los cargos públicos debían jurar estos principios, también Juan Carlos de Borbón en 1969. Su importancia reside en que muestra la naturaleza del régimen: sin soberanía popular, con democracia orgánica y prohibición de los partidos (principio VIII). La Ley para la Reforma Política (1976) y la Constitución de 1978 la dejaron sin efecto.

Cuadro estadístico: la llegada de visitantes extranjeros a España (1955-1975)

Fuente secundaria elaborada con datos oficiales del Servicio de Estadística del Ministerio de Información y Turismo, recogidos en la revista Arbor (CSIC). Son entradas de viajeros extranjeros por las fronteras.

AñoVisitantes extranjeros
19552.522.402
19606.113.255
196514.251.428
197024.105.312
197530.122.478

Ingresos por turismo (misma fuente): 296,5 millones de dólares en 1960 y 3.216,1 millones en 1973.

a) Ideas principales: El cuadro muestra el espectacular crecimiento del turismo extranjero en España. Los visitantes se multiplicaron por más de dos entre 1955 y 1960, por cuatro entre 1960 y 1970 y por casi doce entre 1955 y 1975. El ritmo es más rápido en los años sesenta y se modera después de 1970, cuando la crisis del petróleo de 1973 frena la expansión. Los ingresos se multiplicaron por diez entre 1960 y 1973, lo que convirtió el turismo en una fuente esencial de divisas.

b) Contexto histórico e importancia: Los datos corresponden al desarrollismo (1959-1973). Tras el Plan de Estabilización (1959), que devaluó la peseta y liberalizó la economía, España se abrió al exterior. El crecimiento económico de Europa occidental, las vacaciones pagadas, el avión y el automóvil, y los bajos precios españoles atrajeron a franceses, británicos y alemanes al litoral: Costa Brava, Baleares, Canarias y la Costa del Sol (Torremolinos, Marbella, Fuengirola). El ministro Manuel Fraga promovió el turismo con el lema «Spain is different». Las divisas del turismo, junto con las remesas de los emigrantes (más de un millón de españoles trabajaban en Europa) y la inversión extranjera, permitieron financiar las importaciones de maquinaria y petróleo y un crecimiento del PIB en torno al 7 % anual entre 1961 y 1973. El turismo también tuvo efectos sociales y culturales: difundió costumbres más abiertas y contribuyó al desfase entre una sociedad que se modernizaba y un régimen político inmovilista. Hoy sigue siendo uno de los pilares de la economía española y andaluza.

Esquema rápido para el examen

Unidad 8. La creación del Estado franquista (1939-1959)

  • Dictadura personal de Franco tras la Guerra Civil; fases: azul o fascista (1939-1945) y nacionalcatólica (1945-1959).
  • Ideología: caudillismo, anticomunismo, antiliberalismo, nacionalcatolicismo, centralismo, nacionalsindicalismo.
  • Familias: Ejército, Iglesia, Falange, monárquicos y, desde 1957, tecnócratas del Opus Dei.
  • Leyes Fundamentales: Fuero del Trabajo (1938), Ley de Cortes (1942), Fuero de los Españoles y Ley de Referéndum (1945), Ley de Sucesión (1947), Principios del Movimiento (1958).
  • Represión: Ley de Responsabilidades Políticas (1939), unas 50.000 ejecuciones, cárceles, depuración, exilio, censura.
  • Autarquía: INI (1941), intervencionismo, racionamiento hasta 1952, estraperlo, «años del hambre».
  • Exterior: no beligerancia y Hendaya (1940), División Azul, aislamiento ONU (1946), Concordato y Pactos de Madrid (1953) con bases en Rota y Morón, ONU (1955).
  • Oposición: maquis, Manifiesto de Lausana (1945), huelgas de 1951, crisis universitaria de 1956.

Unidad 9. Del desarrollismo a la crisis final (1959-1975)

  • Plan de Estabilización (1959): devaluación, ajuste, liberalización; fin de la autarquía.
  • Planes de Desarrollo (1964-1975) de López Rodó; polos de Huelva, Sevilla, Córdoba y Granada.
  • Crecimiento cercano al 7 % anual: turismo, remesas, inversión extranjera.
  • Cambios sociales: éxodo rural, emigración a Europa (Andalucía, principal emisora), urbanización, consumo, secularización.
  • Reformas sin democracia: Ley de Prensa (1966), Ley Orgánica del Estado (1967), Juan Carlos sucesor (1969), Ley General de Educación (1970).
  • Oposición: CC. OO., estudiantes, «contubernio de Múnich» (1962), ETA y Proceso de Burgos (1970), Iglesia posconciliar, Junta Democrática y Plataforma.
  • Crisis: Matesa (1969), asesinato de Carrero Blanco (1973), Arias Navarro, crisis del petróleo, ejecuciones de 1975, Sáhara.
  • Muerte de Franco (20-XI-1975) y comienzo de la Transición.

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