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La consolidación de la revolución liberal: regencias y problema carlista (1833-1843)
Primera Guerra Carlista, regencia de María Cristina, Estatuto Real, desamortización de Mendizábal, Constitución de 1837 y regencia de Espartero. Es epígrafe de composición (apartado 3, 4 puntos): puede caer como uno de los dos epígrafes a elegir, con dos documentos.
En el examen: En el documento (Anexo III) o en la composición. Epígrafes de composición: 2, 3, 5 y 9.
Cómo cae en Castilla-La Mancha. Es el segundo tema de composición del Anexo IV. Te darán el epígrafe con dos documentos que tendrás que usar y citar dentro de la composición (3,5 puntos; 0,25 por la referencia correcta) y una conclusión razonada (0,5). Según el desarrollo oficial, el núcleo es: guerra carlista, Estatuto Real y Constitución de 1837, desamortización de Mendizábal y una ciudadanía vinculada a la propiedad. No hay práctica del Anexo III asociada, así que no saldrá como documento del apartado 2.
Introducción: una revolución liberal en medio de una guerra civil
El 29 de septiembre de 1833 muere Fernando VII. Su hija Isabel II tiene tres años, de modo que el reino queda en manos de dos regencias: la de su madre, María Cristina de Borbón (1833-1840), y la del general Baldomero Espartero (1840-1843), nacido en Granátula de Calatrava (Ciudad Real). En esa década se produce la revolución liberal: el paso definitivo del Antiguo Régimen al Estado liberal, con constitución, división de poderes, propiedad privada plena y mercado libre. Y se hace en plena guerra civil, la Primera Guerra Carlista (1833-1840), porque la cuestión sucesoria escondía un choque entre dos modelos de sociedad.
El problema carlista y la Primera Guerra Carlista (1833-1840)
Origen: un pleito dinástico
La Ley Sálica (1713) impedía reinar a las mujeres. Con la Pragmática Sanción (1830) Fernando VII permitió reinar a su hija. Su hermano Carlos María Isidro no lo aceptó y, a la muerte del rey, se proclamó rey en el Manifiesto de Abrantes (octubre de 1833). Las primeras partidas se levantaron de inmediato.
Dos bandos, dos modelos
| Carlistas | Isabelinos o cristinos | |
|---|---|---|
| Ideología | Absolutismo, tradicionalismo católico, defensa de los fueros. Lema: "Dios, Patria, Rey" | Liberalismo (moderados y progresistas) |
| Apoyos sociales | Pequeña nobleza rural, buena parte del bajo clero, campesinado del norte, artesanos perjudicados por el fin de los gremios | Alta nobleza, burguesía financiera y comercial, altos cargos del ejército y de la Iglesia, clases medias urbanas |
| Territorios | Zonas rurales del País Vasco y Navarra, interior de Cataluña, Maestrazgo (Aragón y Valencia); partidas en otras zonas, como La Mancha y los Montes de Toledo | Ciudades (incluidas Bilbao, San Sebastián, Vitoria y Pamplona) y la mayor parte del país |
| Apoyo exterior | Austria, Prusia y Rusia (diplomático y económico) | Cuádruple Alianza (1834): Gran Bretaña, Francia y Portugal |
Etapas de la guerra
- 1833-1835: expansión en el norte. Tomás de Zumalacárregui organiza un ejército eficaz en Navarra y el País Vasco. Muere en 1835 en el sitio de Bilbao, ciudad que los carlistas nunca tomaron: sin una gran ciudad, no lograron financiación ni reconocimiento internacional.
- 1836-1837: las expediciones. Los carlistas intentan extender la guerra: la expedición de Gómez (1836) recorre media España; la Expedición Real (1837), con el propio don Carlos, llega a las puertas de Madrid y se retira. Espartero levanta el segundo sitio de Bilbao (Luchana, 1836).
- 1837-1840: desgaste y final. Los carlistas se dividen entre transaccionistas, dispuestos a negociar, e intransigentes. El general Rafael Maroto firma con Espartero el Convenio de Vergara (31 de agosto de 1839): los oficiales carlistas se integran en el ejército con su grado, y Espartero se compromete a recomendar a las Cortes el mantenimiento o la modificación de los fueros. Ramón Cabrera resiste en el Maestrazgo hasta 1840.
Consecuencias
- Enorme coste humano y económico, con represalias y fusilamientos en ambos bandos.
- La guerra acelera la revolución liberal: la regente necesita a los liberales y la Hacienda necesita dinero (desamortización).
- Protagonismo político de los militares: generales victoriosos (espadones) como Espartero, Narváez u O'Donnell encabezarán los partidos.
- Cuestión foral: la ley de 25 de octubre de 1839 confirma los fueros vascos y navarros "sin perjuicio de la unidad constitucional", y la Ley Paccionada (1841) adapta el régimen navarro.
- El carlismo sobrevive y protagonizará nuevas guerras (1846-1849 y 1872-1876).
La regencia de María Cristina (1833-1840): del Estatuto Real a la Constitución de 1837
Reformismo administrativo: la división provincial de 1833
El gobierno de Cea Bermúdez intentó reformas sin cambios políticos. Su ministro Javier de Burgos aprobó la división provincial de 1833, en 49 provincias, base de las actuales. Así nacieron las provincias de Toledo, Ciudad Real, Cuenca y Guadalajara, encuadradas en Castilla la Nueva, y la de Albacete, adscrita entonces a la región de Murcia. Las cinco formarían, más de un siglo y medio después, la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha.
El Estatuto Real (1834)
Francisco Martínez de la Rosa promulgó el Estatuto Real (abril de 1834), una carta otorgada: la Corona concedía unas Cortes bicamerales (Estamento de Próceres, nombrados por el rey o por derecho propio, y Estamento de Procuradores, elegidos por un sufragio muy restringido) con funciones solo consultivas. No reconocía la soberanía nacional ni incluía una declaración de derechos. Satisfizo a los moderados, pero no a los liberales avanzados.
La revolución progresista (1835-1837)
- En el verano de 1835 estallan motines urbanos, con quema de conventos en algunas ciudades, y se forman juntas revolucionarias. La regente llama al gobierno a Juan Álvarez Mendizábal.
- Desamortización de Mendizábal (desarrollada más abajo).
- Motín de los sargentos de La Granja (agosto de 1836): la guardia real obliga a la regente a restablecer la Constitución de 1812 y a convocar Cortes constituyentes.
- Leyes de 1836-1837 que desmantelan el Antiguo Régimen: abolición definitiva de los señoríos jurisdiccionales (los señores conservaron como propiedad privada las tierras de las que presentaron títulos), desvinculación de los mayorazgos, supresión del diezmo, libertad de comercio e industria y disolución de la Mesta (1836).
La desamortización de Mendizábal (1836-1837)
El Real Decreto de 19 de febrero de 1836 declara en venta, en pública subasta, los bienes del clero regular (órdenes religiosas suprimidas); en 1837 la medida se extiende al clero secular.
- Objetivos: reducir la deuda pública (podía pagarse con títulos de deuda por su valor nominal), financiar la guerra contra los carlistas y crear una masa de propietarios comprometidos con el trono de Isabel II, porque una victoria carlista anularía sus compras.
- Resultados: las tierras, agrupadas en lotes grandes, las compraron sobre todo nobles, burgueses y grandes labradores. Los campesinos pobres no pudieron pujar. En La Mancha, como en Andalucía o Extremadura, se reforzó la gran propiedad y creció el número de jornaleros.
- Ruptura con la Iglesia, que no se resolvió hasta el Concordato de 1851. Pérdida de parte del patrimonio artístico de conventos y monasterios.
La Constitución de 1837
Elaborada por los progresistas, buscó el acuerdo con los moderados para dar al liberalismo una constitución común:
- Soberanía nacional en el preámbulo, pero con una Corona fuerte: veto absoluto, nombramiento de ministros y disolución de las Cortes.
- Cortes bicamerales: Congreso elegido y Senado nombrado por el rey entre listas propuestas por los electores.
- Amplia declaración de derechos: imprenta, igualdad ante la ley, inviolabilidad del domicilio.
- Sufragio censitario, remitido a ley: la ley electoral de 1837 concedió el voto a una pequeña minoría de varones propietarios o contribuyentes, en torno al 2 % de la población.
- El Estado se compromete a mantener el culto católico, sin declarar la confesionalidad exclusiva.
- Milicia Nacional y ayuntamientos electivos.
Ciudadanía y propiedad
El liberalismo de 1837 vinculó los derechos políticos a la propiedad: solo quien tenía bienes o pagaba impuestos se consideraba capaz e independiente para votar. Así, la inmensa mayoría de los varones (jornaleros, artesanos, pequeños campesinos) y todas las mujeres quedaban fuera de la vida política. La igualdad ante la ley convivía con una profunda desigualdad política.
El fin de la regencia
Los gobiernos moderados de 1837-1840 intentaron recortar la Constitución. La Ley de Ayuntamientos (1840), que permitía al gobierno nombrar a los alcaldes, provocó una insurrección progresista. María Cristina renunció en octubre de 1840 y marchó al exilio.
La regencia de Espartero (1840-1843)
- Las Cortes eligen regente a Espartero en 1841. Gobierna de forma autoritaria, rodeado de militares que habían combatido en América (los ayacuchos), y se enfrenta incluso a parte de los progresistas.
- Extiende la desamortización a los bienes del clero secular (1841).
- Reprime un pronunciamiento moderado (1841) con el fusilamiento del general Diego de León.
- Un acuerdo comercial que abría el mercado a los tejidos británicos provoca la sublevación de Barcelona, que Espartero bombardea desde Montjuïc (diciembre de 1842).
- En 1843 se forma una coalición de moderados y progresistas descontentos. Tras el pronunciamiento de Narváez (Torrejón de Ardoz), Espartero marcha al exilio. Para evitar otra regencia, las Cortes declaran mayor de edad a Isabel II con trece años (noviembre de 1843).
Las mujeres en la revolución liberal
- Paradoja: dos mujeres, María Cristina como regente e Isabel II como reina, encarnan la causa liberal, mientras el liberalismo niega a las mujeres los derechos políticos. La legitimidad de Isabel se basaba precisamente en la derogación de la Ley Sálica, que los carlistas rechazaban.
- La ciudadanía censitaria excluía a todas las mujeres, aunque fueran propietarias. El modelo liberal de "ángel del hogar" reservaba a la mujer el ámbito doméstico.
- La guerra afectó de forma específica a la población civil femenina: viudas, desplazadas y represaliadas por los dos bandos.
- La exclaustración de 1835-1837 afectó también a las comunidades femeninas, aunque se aplicó con menos rigor a los conventos de monjas que a los de frailes.
Causas, consecuencias, cambios y continuidades
- Causas del triunfo liberal: necesidad de la regente de apoyarse en los liberales, apoyo de la burguesía, de las ciudades, de la mayor parte del ejército y de Gran Bretaña y Francia; recursos obtenidos con la desamortización.
- Consecuencias: fin jurídico del Antiguo Régimen; nacimiento de los dos grandes partidos liberales (moderado y progresista); el pronunciamiento como vía de acceso al poder; propiedad privada plena sin redistribución.
- Cambios: del súbdito al ciudadano (aunque censitario), del señorío a la propiedad privada, de la monarquía absoluta a la constitucional.
- Continuidades: concentración de la tierra, peso de la Iglesia, exclusión política de la mayoría, militarismo y la cuestión foral y carlista.
Claves para la España actual
- La división provincial de 1833 sigue siendo la base de las provincias actuales, incluidas las cinco de Castilla-La Mancha.
- El régimen foral reconocido tras Vergara está en el origen de los derechos históricos de la disposición adicional primera de la Constitución de 1978, del concierto económico vasco y del convenio navarro.
- La concentración de la tierra salida de las desamortizaciones explica la cuestión agraria de la España interior y meridional hasta el siglo XX.
- Frente a la ciudadanía censitaria, hoy rige el sufragio universal e igual (art. 23 de la Constitución) y la igualdad sin discriminación por sexo (art. 14).
Conceptos del Anexo I en este epígrafe
- Carlismo: movimiento político nacido en 1833 en defensa de los derechos de Carlos María Isidro y de un programa absolutista, católico y foralista ("Dios, Patria, Rey"); protagonizó tres guerras en el siglo XIX.
- Regencia: ejercicio del poder real en nombre de un monarca menor de edad o incapacitado; María Cristina (1833-1840) y Espartero (1840-1843).
- Fuerismo: defensa de los fueros o leyes e instituciones propias de Navarra y las provincias vascas; muy ligado al carlismo.
- Desamortización: expropiación por el Estado de bienes amortizados (de la Iglesia o de los municipios) y su venta en pública subasta; la de Mendizábal (1836) afectó al clero regular.
- Propiedad amortizada o vinculada: bienes que no podían venderse ni dividirse (manos muertas de la Iglesia, mayorazgos, bienes municipales); el liberalismo los liberó.
- Sufragio censitario: derecho de voto limitado a quienes poseen cierta renta, propiedad o nivel de impuestos; base de la ciudadanía liberal de 1837.
- Partido progresista: partido liberal heredero de los exaltados; defendía la soberanía nacional, un sufragio censitario más amplio, la Milicia Nacional y ayuntamientos electivos.
- Deuda pública: dinero que el Estado debe a sus acreedores; su volumen explica la desamortización.
- Centralismo: concentración del poder en el gobierno central; la división provincial de 1833 es uno de sus instrumentos.
Documentos probables
El Anexo IV no fija documentos para este epígrafe. Candidatos razonables:
- Decreto de desamortización de Mendizábal (19 de febrero de 1836): la exposición a la reina justifica la venta como un medio de "vivificar una riqueza muerta" y de "apegar al país" al régimen liberal, además de amortizar la deuda.
- Constitución de 1837 (preámbulo): "Siendo la voluntad de la Nación revisar, en uso de su soberanía, la Constitución política promulgada en Cádiz el 19 de marzo de 1812…". Úsalo para mostrar la soberanía nacional y el pacto entre progresistas y moderados.
- Convenio de Vergara (31 de agosto de 1839): el primer artículo compromete a Espartero a recomendar al Gobierno que proponga a las Cortes la concesión o modificación de los fueros. Úsalo para el final de la guerra y la cuestión foral.
- Mapa de la Primera Guerra Carlista: territorios carlistas (norte, Maestrazgo, Cataluña interior) frente a ciudades liberales; útil para el componente espacial que valoran los criterios.
Cómo integrar los documentos
- "Como refleja el documento 1, Mendizábal no pretendía repartir la tierra, sino crear propietarios fieles al liberalismo y reducir la deuda; por eso la venta en subasta favoreció a nobles y burgueses."
- "El documento 2 muestra que la paz no fue una rendición total: los oficiales carlistas conservaron sus grados y los fueros quedaron pendientes de las Cortes."
- Relaciona ambos: la guerra (documento 2) y la desamortización (documento 1) forman parte del mismo proceso, porque la guerra exigía dinero y apoyos que la desamortización proporcionaba.
Composición modelo (guion desarrollado)
Introducción. Entre 1833 y 1843, durante la minoría de edad de Isabel II, el liberalismo se impone definitivamente sobre el absolutismo, pero lo hace en guerra con el carlismo y bajo dos regencias.
Desarrollo.
- El pleito sucesorio y la guerra: Pragmática Sanción, Manifiesto de Abrantes, bandos, etapas, Convenio de Vergara (documento), fueros.
- Del reformismo a la carta otorgada: división provincial de 1833, Estatuto Real.
- La revolución progresista: juntas de 1835, Mendizábal (documento), motín de La Granja, fin de señoríos, mayorazgos y diezmo.
- La Constitución de 1837: soberanía nacional, Corona fuerte, derechos, sufragio censitario, ciudadanía ligada a la propiedad.
- Regencia de Espartero: autoritarismo, desamortización del clero secular, bombardeo de Barcelona, caída y mayoría de edad de Isabel II.
- Mujeres: regentes y reina frente a la exclusión política femenina.
Cambios y continuidades. Cambia el marco jurídico (fin del Antiguo Régimen, Estado constitucional); continúan la concentración de la tierra, la exclusión política de la mayoría y el peso de los militares.
Conclusión razonada (0,5). La década de las regencias consolidó la revolución liberal porque la guerra carlista obligó a la Corona a apoyarse en los liberales y la desamortización les dio recursos y aliados. Pero fue una revolución limitada: liberó la tierra sin repartirla, proclamó derechos para una minoría de propietarios y convirtió a los generales en árbitros de la política. Ese modelo, liberal en lo jurídico y oligárquico en lo social, marcará todo el reinado de Isabel II.
Ordenación cronológica
- Pragmática Sanción (1830)
- Muerte de Fernando VII y Manifiesto de Abrantes (1833)
- División provincial de Javier de Burgos (noviembre de 1833)
- Estatuto Real y Cuádruple Alianza (1834)
- Muerte de Zumalacárregui en el sitio de Bilbao (1835)
- Decreto de desamortización de Mendizábal (febrero de 1836)
- Motín de La Granja (agosto de 1836)
- Constitución de 1837
- Convenio de Vergara (agosto de 1839)
- Renuncia de María Cristina (octubre de 1840)
- Bombardeo de Barcelona (diciembre de 1842)
- Mayoría de edad de Isabel II (noviembre de 1843)
Esquema rápido para el examen
- Origen: Ley Sálica, Pragmática Sanción (1830), Manifiesto de Abrantes (1833).
- Guerra carlista (1833-1840): "Dios, Patria, Rey" y fueros; norte, Maestrazgo, Cataluña; Zumalacárregui, expediciones, Luchana; Convenio de Vergara (1839); Cabrera hasta 1840; ley de fueros de 1839.
- María Cristina: división provincial (1833) (nacen las provincias de la actual Castilla-La Mancha); Estatuto Real (1834), carta otorgada.
- Revolución progresista: juntas de 1835; Mendizábal (1836); La Granja (1836); fin de señoríos, mayorazgos, diezmo y Mesta.
- Constitución de 1837: soberanía nacional, Corona fuerte, bicameral, derechos, sufragio censitario, Milicia Nacional.
- Espartero (1840-1843): autoritarismo, desamortización del clero secular, bombardeo de Barcelona, caída y mayoría de edad de Isabel II.
- Mujeres: regente y reina en el poder; exclusión de la ciudadanía.
- Conclusión: triunfo del liberalismo, pero oligárquico y militarizado.
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